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La República de Berlín/La caja negra del ex Ministro de Exteriores y próximo presidente de Alemania

Artículo

Zirahuén Villamar -Flugschreiber(la “caja negra” de los aviones) registra algunas experiencias de Frank-Walter Steinmeier como Ministro Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, entre los años 2013 y 2016. Sus “Apuntes de la política exterior en tiempos de crisis” son también una despedida a esta posición en el gobierno alemán, meses antes de ser electo (a mediados de febrero) Presidente Federal alemán. Esta “caja negra” incluye también impresiones sobre América Latina.

En esta República de Berlín las lectoras y lectores han encontrado comentarios a las noticias que desde Alemania surgen en temas de política nacional e internacional. La primera columna del año 2017 no ignora que en los próximos meses habrán de suceder en territorio germano dos eventos trascendentes a nivel internacional: la cumbre del Grupo de los 20 (G20) en julio, y las elecciones al parlamento federal (Bundestag) en septiembre. De ellos se hablarán después. Sin embargo, aunque posiblemente no tenga suficiente cobertura en los medios de comunicación no alemanes o extra Unión Europea, en febrero –como ya se ha contado en este espacio– se reunirá la Asamblea Federal alemana a elegir al próximo Presidente Federal, con la casi segura elección de Frank-Walter Steinmeier como Jefe del Estado alemán, quien hasta el pasado 27 de enero fue Ministro de Relaciones Exteriores.Poco antes de asumir la más alta posición política germana (aunque no es en la que más decisiones se tome), Steinmeier publicó un libro con algunos textos originales y otros discursos presentados fuera de Alemania, donde describe no solo su experiencia como Ministro de Exteriores, sino cómo ha tenido que replantear ese papel en esta era de cambios radicales e incertidumbres. En ese contexto, de igual manera ha cambiado el rol que la República Federal de Alemania juega en Europa, la geografía más cercana, y el resto del mundo.

En la presentación del libro, que tuvo lugar el 1 de diciembre pasado en el muy histórico Teatro Gorki de Berlín, la comentarista principal fue la parlamentaria Claudia Roth, del partido Los Verdes, quien se refirió a Steinmeier (del Partido Socialdemócrata de Alemania) como “Querido Frank-Walter”, dijo que se trata de un “libro ilustrador” “formado con imágenes e historias, casi como un álbum de poesía”. A lo largo de 240 páginas; diez capítulos, prólogo, epílogo y muchas fotografías, el todavía Ministro Steinmeier reflexiona sobre sus encuentros con políticos, ciudadanos de a pie, las crisis que se dan en todos lados del mundo, los intereses y el papel cambiante de Alemania en el mundo; anécdotas del ministro y su equipo más cercano del Ministerio, y par de reflexiones sobre América Latina.

América Latina registrada en la Caja Negra

Con la curiosidad latinoamericana de quien escribe esta columna, al leer la Caja Negra de Steinmeier se buscaron referencias al subcontinente o países que lo conforman. Si bien no son muchas (México se menciona una vez, en una foto del Ministro visitando la planta recién inaugurada de la empresa Beiesdorf, en julio de 2014 (p. 118); y Perú igualmente una vez: “La costa de California o el horizonte de Nueva York ya no son los únicos destinos de ensueño de los estudiantes de intercambio o mochileros alemanes, sino igualmente China, Tailandia o Perú” (p. 153)), resulta muy interesante que el país latinoamericano que más se menciona es Colombia.

El proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es –a juzgar por este libro– el foco de atención del ex ministro Steinmeier en la región latinoamericana; dos veces habla de Colombia. La primera (p. 17-19) ubica al país latinoamericano como uno de los escenarios en que la política exterior alemana está presente en el mundo con un peso incrementado, más allá de las tradicionales relaciones con Europa. Colombia figura como uno de los socios que no solían ser pensados por la diplomacia como un lugar de interés personal del Ministro de Exteriores alemán, o así lo fue hasta febrero de 2015 cuando visitó el país. El ex ministro describe Bogotá como una “ciudad emocionante, vibrante” pero también “capital de un país que sufre de enormes conflictos internos”, y da cuenta de los cambios que los pasos hacia la paz han creado en poblaciones, y también con ejemplos individuales. Steinmeier reconoce el esfuerzo del presidente colombiano para cerrar las heridas en su país, y cómo esa esperanza se orienta también en Alemania tras su conversación con Sergio Jaramillo, el Alto Comisionado para la Paz del gobierno de Colombia (“un experimentado diplomático, quien –como nos sorprendimos– habla alemán perfecto, se doctoró en Heidelberg y ya sabía mucho de cómo los alemanes tratan con el pasado”) y luego con el Presidente Juan Manuel Santos mismo, sobre la experiencia del proceso reconciliación entre las dos Alemanias, y sobre cómo enfrentarse al pasado nacional socialista. El exministro también hace un reconocimiento al político del Partido Verde alemán, Tom Koenings, su comisionado para el proceso de paz colombiano, quien se convirtió en un interlocutor reconocido por ambas partes en conflicto, que apenas en agosto habían firmado en La Habana su acuerdo de paz (del que dice “El último conflicto armado del hemisferio occidental ha llegado a su fin.”).

La segunda mención sobre Colombia (p. 112) se ubica en su reflexión sobre el trabajo del Ministro como promotor de los intereses económicos alemanes en el resto del mundo. En aquél viaje de 2015 –como suele hacerlo– viajó con una delegación de representantes de empresas alemanas, y visitaron Cartagena (que se consolida como uno de los más grandes puertos latinoamericanos). Uno de esos empresarios era Walter Mennekes, productor de tomacorrientes y conectores, quien demostró al Capitán del puerto de Cartagena que su nombre le sería familiar por las innumerables veces que ha lo ha visto en contenedores de carga, subrayando la presencia de empresas alemanas hasta en las más impensables mercancías industrializadas.

Visto el interés del Ministro Steinmeier, no parece casual que su última visita a Latinoamérica se realizase justo a Colombia a mediados de enero de 2017, donde –entre otras cosas, como detalló el Centro Alemán de Información– inauguró el Instituto Colombo-Alemán de la Paz.

Apuntes de política exterior y política interior

Entre muchas otras anécdotas en su segunda ocasión como Ministro de Exteriores (lo fue también entre 2005 y 2009), Steinmeier recuerda citas del Hamlet de Shakespeare, o de Willy Brandt en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas; el cambio de decoración de la oficina en el Ministerio (entregada por el finado ministro liberal Guido Westerwelle, quien le dijo “Me llevo mis obras de arte –¡entonces ya cabe tu estatua de Willy Brandt otra vez!”); una numeralia impresionante sobre sus viajes (“Anualmente paso sentado unas 800 horas en aviones. […] al final de 2014 mi balance de la Fuerza Aérea indicaba: efectivamente, 385 000 km, de la Tierra a la Luna. De tantos viajes se vuelve una rutina cómo hacer la maleta.” (p. 81)). También revela su secreto para sobrevivir a los cambios de husos horarios: una siesta, sea en el auto o en el avión. Aunque relata otro método muy efectivo “Cuando el programa de viaje ha terminado, cuando en el vuelo a Berlín ha despegado y el avión se dirige al sur, hay Gin Tonics como profiláctico contra la malaria. Desde qué ángulo se mide dónde está el sur, se decide más bien de forma generosa.” (p. 83)Los apuntes sobre política exterior en tiempos de crisis son una amena guía para quien desee acercarse a los más recientes acontecimientos políticos del mundo desde la perspectiva germana. Por ejemplo, y en la actual coyuntura global estas palabras adquieren más importancia: “[En Europa] [l]o peor que podríamos hacer sería aislarnos. Esto también es cierto para los Estados Unidos, la principal nación del mundo en el comercio, la comunicación y la innovación. Construir muros es una idea estúpida –no importa quién pague por los muros…. ¡Necesitamos protegernos de esta esta política del miedo! Esta política es peligrosa, para Europa y para los Estados Unidos, y fin de cuentas, para nuestra relación transatlántica. ¿Cuál es la alternativa? Se podría decir que una política de la esperanza. Pero la esperanza no lo lleva a uno muy lejos en la política exterior. Lo que se necesita sobre todo en la política exterior es perseverancia. Perseverancia incluso en situaciones desesperadas. Perseverancia, porque no hay ninguna solución rápida y fácil para estas crisis.” (del discurso del 1 de marzo de 2016, en la Universidad George Washington, en Washington DC; p. 164).

Pienso que por mensajes como estos, el todavía Presidente Federal Joachim Gauck dijo en la ceremonia de cambio de Ministros de Relaciones Exteriores, de Steinmeier a Sigmar Gabriel el viernes 27 de enero: “El nombre de Frank-Walter Steinmeier permanecerá ligado a la política exterior alemana. Él es incansable, para seguir negociando, para mediar, para convencer. [..] La estupefacción es la muerte de la diplomacia –usted, querido señor Ministro Federal, ha hecho de esta comprensión una máxima.”

Personalmente, como extranjero interesando en la política exterior de la Republica de Berlín, extrañaré mucho al Ministro Steinmeier. Pero con interés les contaré qué sucede cuando él sea Presidente Federal –y claro, en el Centro Alemán de Información del Ministerio, contaremos sobre el trabajo del Ministro Sigmar Gabriel.

Postdata

La Caja Negra de Frank-Walter Steinmeier, en pasta dura e ilustraciones a color, se puede conseguir en librerías alemanas e internet por 24 euros, aunque el autor advierte que las ganancias por la venta del libro se dirigen a una asociación civil que apoya a los refugiados sirios en Líbano y Jordania.

Zirahuén Villamar, en exclusiva para CAI, febrero 2017.

Zirahuén Villamar nació en la Ciudad de México, donde trabajó para una Fundación Política alemana; hoy escribe su tesis doctoral sobre política exterior germana en la Universidad Libre de Berlín. Disfruta la intensidad cultural y política berlinesas, se considera afortunado de ser testigo de estos años interesantes.

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Zirahuen Villamar - “La República de Berlín” quiere contar las historias de lo que pasa en la política o la economía alemana como quien conversa entre amistades, tomando una cerveza.

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